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Revivir


Recién se levantaba, su corazón latía abruptamente, su mente poco a poco se aclaraba, al lograr abrir del todo sus ojos contemplo la soledad, lo único que veía era la cama en la que estaba recostado y la lúgubre oscuridad, logro levantarse de a poco y toco sus bolsillos al sentir algo parecido a un celular lo abrió y salió el único rayo de luz que había en el lugar, sus sentidos casi acostumbrados a la oscuridad empezaron a vislumbrar el cuarto en el que estaba, el dolor en su cabeza era sublime y el olor a podrido inaguantable, se giro y vio lo que parecía un switch a la pared para encender la luz, lo apretó y lo único que se sintió fue el click del mismo, la oscuridad seguía reinando, alcanzo a ver una lámpara antigua y trato de encenderla esta vez con éxito, la habitación se alumbro y se observo la precariedad de la misma, un cuarto con una cama y una pequeña mesita de luz en donde estaba apoyada la lámpara, todo lo demás era pared y mampostería, había una pequeña ventana que estaba tapada con maderas pero se podía ver a través de ellas, era de noche, sintió un sonido extraño y una vibración salió de su celular, una llamada quizá alguien podía explicarle que hacia en ese lugar, agarro el celular y atendió
Una voz femenina y bastante enojada hablaba del otro lado
-Mario en donde estas hace horas que te estoy esperando-dijo
-No lo se no se siquiera en donde estoy- respondió nuestro hombre
-te dije que después del trabajo vinieras a casa con las niñas y todavía no los veo! Ven ya para acá- respondió y fue lo último que se escucho
La batería del celular se había agotado, sin otra fuente de luz más que la pequeña lámpara empezó a caminar hacia la puerta, al abrirla habían dos niñas pálidas como la luna, nuestro desesperado amigo le pidió ayuda estas sin decir nada desaparecieron, Ya con la piel de gallina este empezó a correr tropezándose con todo lo que encontraba y cayó por una escalera ahí el olor era peor que arriba, le repugno tanto que empezó a vomitar, no encontraba puerta alguna solo un interruptor lo prendió y el horror en su cara era espeluznante, ahí estaban 2 niñas cubiertas de sangre sus ojos blancos como la niebla las 2 con cortes en sus cuellos, no lo podía creer, y recordó las palabras de la mujer, entonces se le puso la piel de gallina nuevamente y pensó que el asesino, el tal Mario, el del celular, debía andar por ahí, tenía que salir rápido, su corazón nuevamente comenzó a latir con velocidad viendo desesperado para todas partes la única puerta visible estaba cerrada las ventanas tapadas y al otro puerta estaba atravesando el cuerpo de las pequeñas criaturas, cruzo la habitación como pudo no podía creer que clase de ser podía hacer eso, pero ahora eso no era lo que importaba lo que importaba era salir del lugar con vida por lo menos, al cruzar la puerta con sumo cuidado empezó a oír ruidos lo que lo hizo correr más rápido, oía pasos y podía sentirse el filo de un cuchillo o un hacha no sabía lo que era pero lo único que sabía era que no quería tenerlo cerca, su salvación estaba enfrente de el una ventana, corría hacia ella, y la salto ya afuera corrió como loco hasta parar a un auto el cual le brindo ayuda y lo llevo a un hospital, ya tranquilo y fuera de peligro trato de recobrar la memoria su latido era normal y sus pensamientos aunque algo alterados iban tomando forma, la bata blanca que le habían dado era muy cómoda y el hospital bastante tranquilo, de repente aparecieron dos jóvenes médicos le preguntaron qué había pasado, este les conto lo de la casa, el tal Mario y las 2 niñas que había visto muertas, sus recuerdos volvieron a fluir de su interior no podía para de pensar en el terror de esas niñas en la bestia inhumana que había hecho esto, a los 2 médicos entraron a reír a carcajadas a lo cual nuestro hombre pensó que no le creían y este dijo que si no lo tomaban en serio fueran y se fijasen, a lo cual los médicos respondieron
-Sabemos que es verdad lo de las niñas muertas-

La cara de nuestro hombre cambio rotundamente la tranquilidad ya no estaba y sus oídos solo oían lo que los médicos decían

-como que ya saben-pregunto

-Si ya las encontramos hace una semana, a ellas al hombre y a ti- Dijeron los médicos ya con un tono más grave

-Como puede ser que me hayan encontrado a mi si estoy aquí-Pregunto

Los 2 médicos volvieron a reír estaba con un tono de voz más espeluznante, el entorno de nuestro hombre cambio llamaradas del suelo empezaron a brotar, el antiguo cuarto que antes era blanco se tiño de rojo, de las paredes la sangre salía a montones, de repente 2 niñas y un hombre aparecieron, empezaron a girar en torno a su cama, los 2 médicos que recién estaban hablando con el ahora lo miraban desde arriba,

-El castigo por el asesinato es vivir el sufrimiento de tus victimas-dijieron los 2 hombres

El sin entender pensó que estaba alucinando esto no podría pasar a menos que………su voz empezó a temblar, a menos que…. A menos que este muerto, sus ojos se apagaron su corazón paro y lo ultimo que se escucho fue a los 2 doctores que ahora eran 2 pares de ojos rojos
-Y el castigo por el suicido es revivir una y otra vez tus últimos momentos de vida.

Se levanta un hombre aturdido y a oscuras en lo que parecía un cuarto sin iluminación………………………………………



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