Menú
Categorías

El panteón.


Esta es la historia de Pedro que era nuevo en la escuela del lugar al que se había mudado, era un niño muy solitario y triste, lo único que quería era tener amigos, nadie se juntaba con él porque creían que era raro, un tiempo después de haber entrado a la escuela unos niños quisieron jugarle una broma.
Esto sucedió un martes 20 de enero, hace 10 años, Pedro iba saliendo de la escuela cuando se encontró con ellos, lo invitaron a jugar, él contesto que si puesto que lo que más quería era tener amigos, así que lo citaron como a eso de las 5 en un terreno baldío cerca de un cementerio.
Acudió a tiempo a cita, ya estaban ahí cinco niños esperándolo, y le dijeron que irían a jugar al viejo cementerio que estaba cerca de ahí a las afueras del pueblo ya que uno de los niños tenía la llave del candado ( se la había quitado al viejo velador ), acabo por convencerse puesto que no quería quedar mal, así que fueron.
Estuvieron corriendo entre las tumbas, arrojando piedras y haciendo bromas pesadas, como a eso de las 6 cuando ya empieza a obscurecer, uno de los niños sugirió jugar a las escondidillas, así que lo hicieron, en cuanto Pedro se escondió, los niños corrieron a la puerta, la cerraron y le pusieron el candado de nuevo, cuando Pedro se dio cuenta ya era demaciado tarde, los niños se revolcaban de la risa y se fueron alejando mientras el gritaba pididendo ayuda ya que estaba obscureciendo y el estaba muerto de miedo, trato de buscar otra salida antes de que el sol se metiera, cuando estaba caminando por la orilla del cementerio empezó a oír que alguien lloraba también cuando volteo vio a un niño de su misma edad sentado en una de las tumbas y se acerco, y le preguntó que quien era y que que estaba haciendo ahí, el niño dejó de llorar al verlo y le dijo que su nombre era Luis, Luis Cortés, y que también lo habían abandonado en el panteón, Pedro ya no se sintió tan solo, los agarro la noche, pero parecía que ya no tenían miedo, Pedro se sentía muy cómodo con Luis, que al igual que el era alguien muy solo, que no tenía amigos, rápidamente se hicieron amigos, platicaron y jugaron como locos, no importándoles estar encerrados ni mucho menos en un panteón, Pedro se divertía horrores con su nuevo amigo Luis, un poco antes de la media noche Luis se acercó, le dio las gracias por todo lo que habían hecho y por ser su amigo. Pero que se tenía que ir, así que corrió hacia la puerta y Pedro lo siguió desconcertado para saber que era lo que estaba pasando ya que sabía que estaban encerrados y por que quería estar con su nuevo amigo, cuando estaba a punto de alcanzarlo tropezó con una tumba, cuando se incorporó vio que la tumba era de un niño y al leer la nota decía que ahí yacía el niño Luis Cortés que había muerto en un accidente un 20 de enero, justo el día de su cumpleaños, unos dias después de mudarse al pueblo, Pedro quedó sorprendido completamente al leer las líneas, poco a poco levanto la vista, al ver hacia la dirección hacia la que había corrido Luis se fijó que la puerta del cementerio estaba abierta de par en par, así que pudo salir.
Desde ese día fue un niño distinto, pudo hacer muchos amigos, ahora el tiene 24 años de edad y acaba de terminar su carrera en la universidad, pero en esos 14 años no hay 20 de enero en el que no vaya al viejo cementerio a visitar al Luis, nunca mas lo vio, no sabe si lo ayudo a encontrar su camino a casa o que había sucedido.



Autor:
Visitas: 1783



Busquedas terroríficas
Búsqueda personalizada
Especiales
Pánico en el bosque Extraños experimentos Sonidos alcantarilla Fantasma cementerio Fotos de fantasmas
Juegos terror y miedo
Vídeos de terror


Sugerencias - Aviso legal - , © 2020 a justdust.es company.
just dust company